En el año 20 antes de Cristo, según Dión Casio “Los cántabros hechos prisioneros en la guerra y vendidos como esclavos, asesinaron a sus dueños y se fueron a sus casas; convenciendo a muchos, tomaron y fortificaron unas posiciones y se prepararon a asaltar las guarniciones romanas”. Los romanos cansados de tanta insurrección decidieron poner al frente a su mejor general, a Marco Vipsania Agripa, que se unió al legado de la tarraconense Publio Silio Nerva. La guerra se reanuda en el 19 antes de Cristo.

La figura de Badón en el guion de los actos escénicos muestra a un cántabro que fue hecho prisionero durante la toma y destrucción de Vadinia. Fue vendido como esclavo. Al cabo de los años, asesinó a sus amos romanos, congregando a sus compañeros, regresa a su tierra natal, Cantabria para liderar la rebelión.

El nombre de Badón -VADO(n)- aparece en estelas Vadinienses como la hallada en Liegos (León) y la de La Remolina (León), por lo que debió ser un nombre común entre dicho pueblo (populi).

Los esclavos en Roma solían portar un collar con una placa con una inscripción que reza: He huido, detenme. Devuélveme a mi amo.