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Tribu Los Plentusios

Historia

Los Plentusios, o Plentuisios, valerosa e indómita tribu cántabra, cuyos orígenes, el geógrafo griego Estrabón la sitúa no lejos de las fuentes del río Iber (Ebro). Se vieron sometidas al acoso de las legiones romanas en el asedio de Aracilum, por las que fueron derrotadas viniendo a buscar refugio en las estribaciones del monte Vindio, contemplando como el frío y el hambre acababa con ellos.

Los Plentusios

Los Plentusios

Al igual que otras tribus, se caracterizaba por el individualismo y la anarquía, aunque en algunos casos llegaba a perfectos acuerdos con vistas a empresas comunes, con otras tribus en beneficio de todo el pueblo.

Aferrados a sus hábitos de bandidaje, renuncian a vivir de la tierra para medrar con los saqueos y luchas continuas con las tribus vecinas. Según Silio Itálico,

Los Cántabros no conciben la vida sin la guerra y toda razón de vivir la ponen en las armas, considerando un castigo vivir para la paz.

Pueblo sobrio de tenacidad increíble, admirablemente dotado para la vida guerrera, que aunque hubieran insistido en no alistarse con el ejército romano, algunos llegaron a empuñar sus falcatas al servicio del Imperio de Cesar Augusto.

Honraban a sus dioses, rindiendo culto al Sol y a la Luna, como atestiguan los motivos solares de las estelas y por debajo de estos, todo un conjunto de adoraciones a las ninfas, deidades acuáticas relacionadas con las fuentes.

Jovenes de los Plentusios

Jovenes de los Plentusios

Creían en la inmortalidad del alma, y llevaban a cabo rituales funerarios de incineración de sus muertos, a menos que estos fallecieran en batalla, donde se dejaban al paso de buitres y otras aves carroñeras al considerar que estas transportaban el alma al más allá.

Comen una sola vez al día, siendo la base de su alimentación la carne de cabrío y el pan de bellota, beben cerveza y leche en vasos de madera.

Historia del grupo festero.

En la fiesta, representa uno de los grupos más numerosos y bulliciosos del campamento, donde nunca falta un gesto de hospitalidad para aquellos que nos visitan y a los que de alguna manera queremos hacer participe de nuestra fiesta.