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Legio VII Gemina

Historia.

Aunque la Legio VII Gemina no participó en el periodo conocido como “Guerras Cántabras” (29-19 a.C.), su presencia será fundamental en la romanización y control de todo el norte peninsular durante tres siglos.

La Legio VII Gemina va a ser creada, como sabemos por los historiadores romanos Tácito, Dio Casio y Suetonio, por Servio Sulpicio Galba en junio del año 68 d.C., mientras era gobernador de la provincia Tarraconense. Por este motivo en sus comienzos va a ser conocida como Galbiana o Hispana. Por tanto, es un cuerpo militar formado en Hispania e integrado mayoritariamente por hispanos. Galba funda esta legión séptima (olvidado que ya existía otra con ese ordinal, la Legio VII Claudia, establecida en Iliria), para emprender la lucha por el poder. Las tareas de reclutamiento y organización recaen seguramente en Raecius Gallus, “tribunus militum Galbae imperatoris” de Tarragona, y el mando de la nueva legión, aparte del propio Galba, va a ser encomendado a Marcus Antonius Primus.

Legio VII Gémina

Legio VII Gémina

Los últimos años del emperador Nerón estuvieron caracterizados por un clima de miedo y terror. A partir del año 67 la posición del emperador se hace cada vez más inestable: muchos senadores estaban descontentos y varios gobernadores se le oponían. Entre éstos estaba Lucius Clodius Macer, de África, Caius Iulius Vindex, de la Galia Lugdunensis, y Servius Sulpicius Galba, de la Tarraconense. Los rebeldes deciden proponer a Galba como sustituto de Nerón, el cual acepta la propuesta e inmediatamente marcha con sus legiones sobre Roma. Mientras tanto, las legiones estacionadas en el limes germano, fieles al emperador, se enfrentan a Vindex en batalla y lo matan, esperando una recompensa del emperador.

Pero en junio, el Senado ve su oportunidad y declara a Nerón “enemigo de Roma”, reconociendo a Galba como emperador y dándole la bienvenida en la ciudad, lo que provoca el suicidio de Nerón. Como Galba no quería aparecer como un usurpador militar, envía a la Legio VII a Carnuntum, capital de la provincia romana de Panonia (en las actuales Austria-Hungría).

Comienza ahora un periodo de inestabilidad y guerra civil, conociéndose el año 69 d.C. como “el año de los cuatro emperadores”, en el que sucesivos pretendientes luchan por el trono imperial. El paso por el imperio de Galba fue breve y su política nefasta no dejó huella. Su irracional miedo a las conspiraciones, con numerosas ejecuciones, y el incumplimiento de sus promesas a los soldados provocan que en enero del 69 las legiones de Germania se rebelen y aclamen a su nuevo gobernador, Vitelius, como emperador. Mientras, en Roma, Galba se granjea la enemistad de poderosos enemigos, entre ellos el patricio Marcus Salvius Otho, quien levanta a la Guardia Pretoriana contra Galba, siendo el emperador asesinado por éstos en el Foro.

Legio VII Gémina

Legio VII Gémina

El nuevo emperador intenta llegar a un acuerdo de paz con Vitelius, pero las legiones germanas marchan ya hacia Italia. La Legio VII participa en esta campaña a favor de Otho, pero tras una serie de victorias menores, las legiones de Otho son derrotadas en la batalla de Bedriacum y Otho se suicida poco después. La Legio VII es enviada de nuevo a su acuartelamiento de Carnuntum. Vitelio, aceptado por el Senado como nuevo emperador, comienza una política de derroches, excesos y asesinatos.

Ello provoca que en junio el comandante militar romano de Judea, Titus Flavius Vespasianus, se alce en armas. A su causa se unen las legiones del Danubio, entre ellas la Legio VII, que finalmente derrotan a Vitelio en la batalla de Cremona, sufriendo la Legio VII numerosas pérdidas. Vespasiano reconstituye la séptima legión añadiendo soldados de la disgregada Legio I Germanica, surgiendo así el apelativo de “Gemina” (doble o compuesta de dos).

Durante el reinado de Vespasiano pertenece al ejercito del Rhin, donde parece ser consigue el sobrenombre de “Felix” (afortunada). Con Vespasiano se produce también una nueva reorganización de los ejércitos en suelo hispano, ya que en el año 74 se produce la llegada a la península de la Legio VII Gemina, la cual va a ser ya la única presente en suelo hispano (hasta el fin del periodo romano).

Entre sus comandantes más destacados debemos señalar a Marcus Ulpius Traianus, el futuro emperador (88-89 d.C.).

Mujer patricia de la Legio VII Gémina

Mujer patricia de la Legio VII Gémina

El campamento fue establecido en una colina entre los ríos Bernesga y Torío, que bañan la actual ciudad de León. Su asentamiento servirá de vigilancia en el transporte del oro y otros minerales del rico norte peninsular, así como tendrá funciones de dirección de las explotaciones mineras, construcción de puentes, calzadas, etc. Una de sus cohortes se asentó en Cantabria en la ciudad de Julióbriga, según la “Notitia Dignitatum”.

La Legio VII desaparece como tal debido supuestamente a tres razones: el abandono de las explotaciones auríferas a lo largo del S. III, la defensa del imperio es encargada a fuerzas integradas por contingentes de tropas germánicas y la desvinculación de ésta del imperio al encontrarse con un Estado imperial sometido a frecuentes periodos de inestabilidad y crisis, que no garantiza ya ni los abastecimientos ni los salarios. La Legio VII se diluye pues en su entorno civil entre finales del S.III y principios del IV.

Historia del grupo festero.

La Legio VII Gemina desfila ya el primer año de la fiesta, formando parte del grupo de pioneros de la misma. En esta última edición forman parte del mismo 46 personas, entre ellas 16 soldados, 16 mujeres y 14 niños y niñas.

La tropa cuenta entre sus filas con el general Marco Antonio Primo, un “signifer” (portador del “signum” o emblema), un “vexillum” (estandarte, con cabeza de león en alusión a la ciudad) y 12 legionarios. Se distingue la indumentaria de esta séptima legión por sus túnicas blancas y capa negra para los soldados, y vestidos en tono crudo y vino para las mujeres, cada uno de los cuales es una muestra de imaginación y gusto.

La intención del grupo es hacer una reconstrucción histórica lo más ajustada posible, para lo cual se tiene un especial cuidado en los detalles. Ya que el presupuesto es siempre ajustado, muchos de los elementos que portan son fabricados por ellos mismos (vestidos, adornos, correajes, “cingulum” o cinturón de placas, e incluso cascos).

Es deseo del grupo que todos los soldados acaben luciendo la típica “gladius hispaniensis” (espada adoptada por los romanos tras sus batallas en Hispania), corazas “segmentata” (introducidas a partir del imperio, y cuya reconstrucción se basa en las halladas en Corbridge, localidad inglesa situada junto a la antigua muralla de Adriano) o coraza “hamata” (cota de malla), así como los cascos de tipo gálico imperial (adoptados por las legiones tras la conquista de las Galias por Julio César).

Son características también sus grandes escudos negros, con motivos solares y lunares y adorno de corona de laurel. Este año ha sido realizado por el grupo un gran arco de entrada para su tienda, en orden compuesto, concebido por uno de los miembros basándose en los estándares para los templos romanos señalados por Vignola.